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Tomado de Internet, Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal

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REDES, VOL. 20, Nº 38, BERNAL, JUNIO DE 2014, PP. 123-166 123

El Título original: “Designing freedom, regulating a nation: socialist cybernetics in Allende’s Chile”, Journal of Latin American Studies, vol. 38, Nº 3, pp. 571-606.Traducción de Soledad Ayala y Mariano Fressoli. Revisión técnica de Alberto Lalouf y Margarita Herman. Reproducido con la amable autorización de Cambridge University Press.

DISEÑAR LA LIBERTAD, REGULAR UNA NACIÓN. EL SOCIALISMO CIBERNÉTICO EN EL CHILE DE SALVADOR ALLENDE*

Edén Medina, profesora asistente de Informática en la School of Informatics de Indiana University y es miembro del Center for Latin American and Caribbean Studies de la misma universidad. Correo electrónico: <edenm@indiana.edu>.

La autora agradece al Social Science Research Council y al American Council of Learned Societies por apoyar esta investigación a través de la ssrc International Predissertation Fellowship, así como de la Adelle and Erwin Tomash Fellowship en Historia del Procesamiento de la Información, otorgada por el Charles Babbage Institute. Parte del texto está basado en un trabajo financiado por la National Science Foundation, bajo el subsidio número 0322278. Cualquier opinión, resultado o conclusión aquí expresados pertenecen al autor y no necesariamente reflejan los puntos de vista de la National Science Foundation. Este trabajo se benefició de las críticas y sugerencias realizadas por David Mindell, Peter Winn, Hugh Gusterson, Chappell Lawson, por miembros del sts Writing Workshop del Massachusetts Institute of Technology y por los revisores anónimos de su versión original en inglés.

El 12 de noviembre de 1971, el británico Stafford Beer –investigador sobre cibernética– se encontró con el presidente chileno Salvador Allende para discutir la construcción de una herramienta sin precedentes en materia de gestión económica. La entrevista era de extrema importancia para Beer, ya que el proyecto requería del apoyo del Presidente.

Durante los diez días previos había trabajado frenéticamente junto con un pequeño equipo chileno en el desarrollo de un plan para un nuevo sistema tecnológico, capaz de regular la transición económica chilena de manera coherente con los principios socialistas de la presidencia de Allende. El proyecto, luego denominado Synco en castellano y Cybersyn en inglés,[1] conectaría cada firma nacionalizada –cuya participación en la economía chilena iba en aumento– a una computadora central en Santiago, lo que permitía al gobierno conocer rápidamente el estado de la producción y dar respuesta a las crisis en tiempo real.[2] Aunque Allende ya había recibido con anticipación un resumen sobre el proyecto, Beer cargó con la responsabilidad de explicar el sistema al Presidente y convencerlo de lograr el apoyo gubernamental.[3]

Acompañado solo por su traductor, un exoficial naval chileno llamado Roberto Cañete, Beer se dirigió hacia el palacio presidencial de La Moneda, mientras el resto del equipo esperaba ansiosamente en el bar de un hotel cercano. “Un cínico diría que me dejaron solo para ahogarme o nadar”, afirmó luego. “Recibí este encargo como uno de los mayores gestos de confianza que jamás me hubieran otorgado, porque me permitió decir lo que quisiera” (Beer, 1981: 257). La reunión salió bastante bien. Una vez que estuvieron sentados cara a cara –con Cañete en el medio, traduciendo discretamente la conversación a cada uno–, Beer comenzó a explicar su trabajo en gestión cibernética, un campo que él mismo fundó a comienzos de la década de 1950 y que continuó cultivando en publicaciones sucesivas.[4] El corazón del trabajo de Beer era el “modelo de sistema viable”, una estructura de cinco niveles basada en el sistema nervioso humano, una estructura que Beer consideraba común a todas las organizaciones estables –biológicas, mecánicas y sociales–. Allende, que se había formado como patólogo, comprendió inmediatamente la inspiración biológica del modelo cibernético de Beer y asintió atentamente a lo largo de la explicación. Esta reacción causó una gran impresión en Beer. “Le expliqué todo el condenado plan y todo el modelo de sistema viable estable de un tirón […] nunca había trabajado con una persona del más alto nivel jerárquico que comprendiera algo de lo que estaba diciendo” (Beer, entrevista).

Beer reconoció las dificultades para lograr un control económico en tiempo real, pero enfatizó que un sistema basado en una firme comprensión de los principios cibernéticos podía alcanzar resultados tecnológicos considerados imposibles en el mundo desarrollado, inclusive a pesar de los limitados recursos tecnológicos chilenos. Una vez que Allende se familiarizó con la mecánica del modelo de Beer, comenzó a reforzar los aspectos políticos del proyecto e insistió en que el sistema se comportara de manera “descentralizada, con participación de los trabajadores y de manera antiburocrática” (Beer, 1981: 257). Cuando Beer finalmente alcanzó el nivel superior de su jerarquía sistémica, el lugar en el modelo que Beer habíareservado para Allende, el Presidente se reclinó en su silla y dijo “finalmente […] el pueblo” (Beer, 1981: 258).[5] Con esta expresión concisa, Allende resignificó el proyecto de modo que expresara sus convicciones ideológicas y su concepción del cargo presidencial, que equiparaba en general el liderazgo político con la voluntad popular. Al final del encuentro Beer se había asegurado la aprobación de Allende para continuar con el proyecto.

A primera vista, un encuentro entre un cibernético británico y un presidente chileno, particularmente uno tan controversial como Allende, aparenta ser de lo más inusual.[6] Puede afirmarse que la breve presidencia dela Unidad Popular (up) ha inspirado más investigación académica que ningún otro momento en la historia chilena; no obstante, aunque mucho se haya escrito, poco se sabe sobre el experimento del gobierno chileno con la cibernética durante este período y menos aún sobre su contribución al experimento de la up en el socialismo democrático.[7] La naturaleza de la reunión entre Beer y Allende sugiere que ocuparse de la tecnología en unode los períodos más ampliamente estudiados de la historia de América Latina iluminará una faceta no estudiada de la revolución chilena y, en este proceso, demostrará el valor analítico del enfoque.

Documentar la construcción de este sistema provee, en parte, información sobre la extensión de las capacidades tecnológicas chilenas durante los primeros años de la década de 1970. Sin embargo, y más importante, el análisis del proyecto ofrece una ventana para observar nuevas tensiones al interior de la up, de Chile y de la comunidad internacional en general. Las impresiones y aspiraciones expresadas por varios participantes del proyecto revelan además una historia alternativa del tiempo de la up, basada en el optimismo tecnológico y la combinación de ciencia y política para producir un cambio socioeconómico. Este artículo afirma que el experimento de la up con la cibernética y la computación constituye otra característica innovadora aunque poco explorada del camino chileno al socialismo. Por esta razón, el análisis de este proyecto tecnológico promete enriquecer la comprensión de este complejo momento en la historia chilena.

Analizar este esfuerzo tecnológico contribuye también al campo de la historia de la ciencia y la tecnología, particularmente a la historia de la cibernética y de la computación. El encuentro entre Beer y Allende sugiere que la cibernética, una ciencia interdisciplinaria que abarca “todo el campo de la teoría de la comunicación, ya sea en máquinas o animales” (Wiener, 1948: 11), alcanzó cierto nivel de importancia en Chile durante este período; y que la revolución chilena de Allende estaba abierta a las ideas de la cibernética y su aplicación.

No obstante, la mayoría de las discusiones sobre cibernética a la fecha se concentran en la evolución de estas ideas y su aplicación dentro del contexto norteamericano y europeo, y no dan cuenta de cómo dichas ideas migraron a otras partes del mundo como América Latina. La historia chilena ofrece un claro ejemplo de la manera en que un escenario geográfico y político alternativo dio lugar a nuevas articulaciones de las ideas cibernéticas y a usos innovadores de la tecnología como así también en el último capítulo de Platform for Change (Beer, 1975); otras referencias incluyen a Mattelart y Schmucler (1985).

Algunos participantes del proyecto, como Raúl Espejo, Herman Schwember y Roberto Cañete, difundieron sus visiones sobre el proyecto Synco en publicaciones periódicas internacionales de cibernética computacional; se ilustra así la importancia de incluir las experiencias de América Latina en este campo de estudio. .[8]

Discusiones similares sobre el proyecto aparecieron en revistas como New Scientist, Datamation y Data Systems. Sin embargo, en todos los casos se trata de publicaciones dedicadas a la ciencia y la tecnología, y no a documentar la historia chilena durante el período de Allende.

En primer lugar este artículo presentará una explicación sobre cómo la cibernética ingresó a la conciencia chilena, atrajo la atención del Presidente de la nación y guió la construcción de este singular sistema tecnológico.

Desde un ángulo diferente, la reunión entre Beer y Allende también ilustra la importancia en la construcción del proyecto Synco respecto de la solidez tecnológica y de la ideología política. Aunque el proyecto era tecnológicamente ambicioso, debe evitarse caracterizarlo en principio como un simple proyecto para regular la economía. Desde la perspectiva de los integrantes del proyecto, Synco podría ayudar a hacer realidad la revolución socialista de Allende –literalmente, “computación revolucionaria”–. Además, el sistema debía lograr este objetivo de manera ideológicamente congruente con la política de Allende. Como este artículo demostrará, las tensiones que rodearon al diseño y la construcción de Synco reflejaban la lucha entre centralización y descentralización, que lastraba el sueño de la democracia socialista de Allende. A lo largo de su presidencia, la polarización política tuvo una fuerte influencia sobre la percepción del proyecto y su papel en la sociedad chilena.

El inter-juego de ideas cibernéticas, ideología marxista y tecnología computacional que se desplegó en el proyecto muestra el modo en que la ciencia y la tecnología contribuyeron a las ideas chilenas de gobernanza durante la primera parte de la década de 1970 e influyeron en la posibilidad de una transformación socialista. Explicar esta relación multifacética constituye el foco final de este artículo y demuestra que el estudio de la tecnología puede expandir nuestro conocimiento de los procesos históricos y políticos en América Latina.

NOTA: EL ARTÍCULO PUEDE ENCONTRARLO INTEGRAMENTE EN: http://ridaa.unq.edu.ar/handle/20.500.11807/493

[1] N. del T.: Se utilizará el nombre Synco para referirse al proyecto, excepto en los casos en los que, por motivos de mejor comprensión del texto, convenga mantener el nombre en inglés.

[2] Cybersyn proviene de la síntesis entre los conceptos que guiaron al proyecto cibernética y sinergia. El acrónimo Synco resume el objetivo del proyecto y significa Sistema de Información y Control. El nombre del proyecto también ha aparecido como Sinco o Cinco.

[3] La reunión entre Allende y Beer constituye una de las más populares anécdotas del proyecto Synco, siempre construida desde el relato de Beer. Aquí contamos nuevamente la historia según el punto de vista de Beer (Beer, 1981; Beer, entrevista) y una entrevista con Roberto Cañete.

[4] Wiener bautizó a Beer como el “padre de la gestión cibernética”.

[5] N. del T.: En castellano en el original.

[6] La biografía de Salvador Allende Gossens es bien conocida, pero merece una breve sinopsis aquí. Aunque se postuló como candidato presidencial por la izquierda en las dos elecciones anteriores, Allende atrajo la atención mundial en 1970 al derrotar al candidato de derecha Jorge Alessandri por un escaso margen de 1,3% de los votos. Su elección marcó el arribo del primer líder socialista de Chile elegido democráticamente y el primero en intentar una transformación socialista por medios pacíficos. Socialista desde los 24 años, Allende entró a la política luchando por su primo Marmaduke Grove Vallejo, el comandante de la Fuerza Aérea que por un corto período de doce días de 1932 se convirtió en el primer presidente socialista de Chile. Luego de establecer una sede del Partido Socialista en su ciudad natal de Valparaíso, Allende avanzó rápidamente en las filas del partido y fue electo para el Congreso en 1937. Siempre a favor de una reforma socialista a través de prácticas democráticas existentes, a diferencia de muchos de sus contemporáneos más radicales, Allende permanentemente impulsaba una agenda de izquierda desde el Senado y luego desde el cargo de Presidente.

[7] Esto no implica que el proyecto no haya sido documentado. Beer publicó su versión en los últimos cinco capítulos de la segunda edición de Brain of the Firm (Beer, 1981), como así también en el último capítulo de Platform for Change (Beer, 1975); otras referencias incluyen a Mattelart y Schmucler (1985). Algunos participantes del proyecto, como Raúl Espejo, Herman Schwember y Roberto Cañete, difundieron sus visiones sobre el proyecto Synco en publicaciones periódicas internacionales de cibernética. Discusiones similares sobre el proyecto aparecieron en revistas como New Scientist, Datamation y Data Systems. Sin embargo, en todos los casos se trata de publicaciones dedicadas a la ciencia y la tecnología, y no a documentar la historia chilena durante el período de Allende.

[8] Aunque se ha prestado poca atención a la cibernética en América Latina, hay investigadores que se han ocupado del desarrollo de ideas cibernéticas en la Unión Soviética, sobre todo Vyacheslav Gerovitch. Véase Gerovitch (2002).

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