Por: Lissett Izquierdo Ferrer, 14 octubre 2021

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 “Estamos entrando en una fase gradual de recuperación de la economía cubana, con una diversificación del tejido productivo y mayor participación de los emprendimientos estatales y no estatales”, informó este jueves Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación.

En conferencia de prensa el ministro explicó que este comportamiento tiene que ver con el control de la covid-19, el esfuerzo de los científicos y médicos, y con los resultados del proceso de vacunación.

Si bien no se pueden crear falsas expectativas, porque la caída del PIB en el entorno del 11% que sufrió el país el año pasado —por el recrudecimiento del bloqueo y la llegada de la pandemia— “no se recupera en corto plazo, ni en un mes ni dos”, el titular aseguró que están creadas las condiciones para iniciar un proceso gradual de recuperación de la actividad económica”.

La situación de tensión y las complejidades que enfrenta la economía cubana están latentes, reiteró y adelantó que aspiran a que el PIB crezca este año en el entorno de un 2.2%, quedándose por debajo del 6% previsto.

Este crecimiento moderado con respecto al 2020 iniciaría una etapa gradual de recuperación de la economía, dijo y pronosticó números favorables para el próximo año.

“Poco a poco iremos recuperando los niveles de actividad perdidos en el transcurso de los últimos dos años, así como los niveles de oferta a la población de determinados productos que han escaseado desde mediados del 2019”.

Gil Fernández dijo que los resultados previstos para el actual calendario transitan por abrir determinados servicios, además del turismo, y por la concreción de un grupo de medidas que el Gobierno ha ido implementando, entre ellas las profundas transformaciones en el funcionamiento y diseño de la empresa estatal (actor principal de la economía) y en el sector no estatal: cambios en el trabajo por cuenta propia, constitución de las primeras mipymes y ampliación de las cooperativas no agropecuarias.

En cuanto al turismo, el ministro puntualizó que el país no llegará a la meta de los 2 200 000 visitantes internacionales, pues no se pudo abrir las fronteras en el momento previsto, y anunció que en 2022 se espera una cifra superior a los 2 000 000 y que esta actividad tenga un aporte importante en la recuperación de la economía.

 

Las mipymes han creado casi 3 000 empleos

Al referirse a las mipymes, Gil Fernández comentó que ya han generado casi 3 000 empleos y que 67 de las aprobadas son nuevos emprendimientos.

La microempresa, dijo, es un actor que llega para jugar un papel complementario en la economía, pero —aclaró — no hay restricciones ni límites para su creación, “no es una convocatoria que cierra”.

Datos aportados por el ministro indican que, de enero a septiembre, la economía ha creado 200 000 empleos.

Por otro lado, el titular destacó las medidas transformadoras aprobadas en el sector empresarial estatal. Más de 60 entidades ya iniciaron el proceso de redistribución a sus trabajadores sin la obligación de aplicar la escala salarial, posibilidad que se va incorporando a otras empresas.

Otra medida, que consiste en “una innovación muy cubana”, es la creación de la microempresa estatal, la cual trabaja con similar sistema de gestión al del sector privado. De las cuatro autorizadas hasta el momento, dijo, hay una dedicada a gestionar pequeñas cantidades de las demandas de comercio exterior del sector estatal y no estatal.

La recuperación de la economía cubana se dirige a contener la inflación

Gil Fernández subrayó que una de las prioridades fundamentales, en medio del complejo escenario, es el enfrentamiento a la inflación, el tema más polémico y que acapara las mayores quejas de la población debido al crecimiento de los precios.

El ministro aseveró que “la recuperación de la economía va en la dirección de contener la inflación”, pues existirá más espacio para aplicar determinadas decisiones que permitan “enfrentar más resueltamente” este fenómeno. “Es muy difícil trabajar los temas inflacionarios solo con medidas de corte financiero, pues son necesarias las medidas en la esfera productiva, con el incremento de la oferta, lo que marca la escasez”.

“Si no hay un nivel de oferta es muy difícil establecer controles efectivos con medidas administrativas”, reconoció y llamó a la responsabilidad social y a la ética de todos los actores económicos que deben ayudar al país a enfrentar esta situación.

“Es verdad que, si pudiéramos vender dólares en bancos y Cadecas, era una manera de combatir el ‘mercado negro’, pero en este minuto no podemos hacerlo, por la escasez de divisas que tiene el país y las prioridades definidas, porque el dinero que disponemos lo tenemos que utilizar para importar arroz, frijoles, los medicamentos del cuadro básico, combustibles, para darle sostenibilidad al sistema electroenergético”.

Entre las medidas tomadas para enfrentar la inflación, el titular citó la eliminación de los aranceles a la importación de alimentos y medicamentos, la aprobación de las ventas de garaje y de las casas comisionistas, y las decisiones implementadas en el sector agropecuario. Además, se han quitado todas las restricciones para la venta de inventarios ociosos por las entidades.

Un tema pendiente es el exceso de liquidez en determinados sectores. El ministro planteó la necesidad de que ese dinero se reutilice en otras prioridades de la economía, y una medida que puede ser efectiva es la participación de las personas naturales en el mercado de deuda pública.

De acuerdo con el titular del MEP, otra cuestión en la que se enfoca el Gobierno es en la sostenibilidad del sistema electroenergético nacional, que no solo está afectando la vida diaria del pueblo sino de la economía. “Hemos tenido que paralizar un grupo de actividades económicas de gran impacto para minimizar los efectos negativos en la población”.

Se trata de una actividad muy costosa, comentó y especificó que para poder respaldar la generación se destinan entre 60 000 y 66 000 toneladas de diésel mensuales, con precios que suben constantemente.

También es prioridad del Gobierno, amplió Gil Fernández, la atención a barrios y personas vulnerables. “Esto es una economía socialista, no un sálvese quien pueda, no se puede dejar a nadie atrás”.

 

El ministro recordó que el próximo año Cuba entra en la segunda etapa (2022-2026) del plan de desarrollo económico y social, “con una economía más dinámica e inclusiva”.

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